Rosa Elvira

Columna publicada el 6 de junio de 2012 en El Espectador.

El primer crimen conocido de Javier Velasco ocurrió en 2002. En ese entonces Velasco conoce a Dismila Ochoa y el mismo día, después de unas cervezas, la asesina con un machete.

Después de una siesta Velasco se levanta, ve lo que ha hecho y arrastra el cuerpo afuera de su casa dejando un rastro de sangre que lo señala de manera evidente. La Policía descubre que él es el culpable y lo lleva a la cárcel por 16 meses. Sale libre con la condición de asistir a Alcohólicos Anónimos, gracias al diagnóstico de quien al parecer era un falso psiquiatra.

Diez años después, Rosa Elvira Cely fue víctima de Velasco. También del sistema, que día a día ampara a miles de violadores y asesinos con su negligencia. Tras la llamada de Rosa pidiendo auxilio no hubo una respuesta presurosa de la Policía, no había personal suficiente para encontrarla rápidamente. Nadie se explica cómo pasó tanto tiempo entre la llamada y el momento en que la encuentran en el parque, destrozada y con hipotermia. Nadie se explica tampoco por qué, habiendo dos hospitales a menos de cinco cuadras, se la llevan a uno en el sur de la ciudad, donde la atienden dos horas después.

El martes, tras la muerte de Rosa Elvira, la historia llega a las redes sociales y en cuestión de horas los detalles escabrosos del ataque despiertan morbo y profunda indignación en todo el país. Entonces, ahí sí, sólo le toma dos días a la Fuerza Pública capturar al asesino, y Santos la felicita en Twitter alabando su eficacia. Los colombianos, sin embargo, estamos acostumbrados a que la Policía sólo aparezca con rapidez para molestar a los ciudadanos con prohibiciones imaginarias. No es sino sacar una cámara en el espacio público para que un tombo se materialice de la nada y diga que no se pueden tomar fotos, que dónde está el permiso. A los marihuaneros de parque se los llevan de inmediato a la UPJ, desconociendo que la dosis personal no está penalizada. Y así, nuestra Fuerza Pública muestra una severidad innecesaria con delitos inventados y mientras tanto deja impunes trasgresiones atroces que afectan a toda la sociedad. Tal parece que se necesita un escándalo nacional para que la policía haga su trabajo de manera rápida, eficiente y efectiva.

Lo único positivo que evidencia el crimen contra Rosa Elvira son los efectos contundentes de una ciudadanía unida e informada que exige resultados. Es tal vez la primera muestra palpable de cómo, a través de las redes sociales, los ciudadanos pueden involucrarse, movilizarse y hacer veeduría a la Fuerza Pública.

Ojalá esta movilización no estuviera matizada con el morbo y el sensacionalismo, pues parece que tiene que ocurrir algo extraordinario y sádico al extremo, como el empalamiento, para que la gente se apersone y se ofenda unánimemente con los crímenes de género. Cuando el Bolillo Gómez le propinó una paliza a una mujer, los colombianos estuvimos divididos: “no es un agresor, es un guache”, “que le pegue a su moza no tiene por qué afectar su desempeño laboral”. En el fondo no hay grados en los crímenes de género, todos son abominables, inexcusables, y ocurren con abrumadora brutalidad y frecuencia: una mujer violada y ocho maltratadas por hora y un asesinato cada tres días. Estos crímenes tanto en la prensa, como en las decisiones judiciales suelen verse atenuados por excusas ridículas del tipo “se pasó de tragos” o “fue un crimen pasional”, como si las conductas criminales vinieran de un estimulante externo y no de un problema constitutivo e imperdonable de los individuos, y como si el odio contra las mujeres, que es extensivo a toda la especie humana, pudiera llamarse amor.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s