Diosa coronada

Columna publicada el 03 de mayo en El Heraldo.

El Festival Vallenato acaba de ser entutelado por machista. El abogado Tomás Javier Oñate, dice que el Festival discrimina porque cualquier mujer que quiera inscribirse debe hacerlo como acordeonero. La tutela también busca que se respete la cuota femenina en el jurado del Festival y que se hable de “Rey o Reina de la Leyenda Vallenata.”

La tutela cita como ejemplo a la virtuosa Maribel Cortina Fonseca, que ha sido tres veces segundo puesto en aficionado e hizo parte de la legendaria agrupación Las Diosas del Vallenato. A Cortina no le parece que el Festival sea machista “siempre me han recibido muy bien en Valledupar y hasta hubo Reina infantil del Vallenato” dijo a los medios con la urgente intención de aclarar que ella nada tenía que ver con la tutela y que jamás se ha quejado del Festival.

Hay que empezar por decir que no hay registro alguno de que en el Festival Vallenato le hayan negado la participación a una mujer. No se dice Rey o Reina, probablemente porque a la fecha no ha habido necesidad de referirse a una soberana. Inscribirse como “acordeonero” no es una forma estricta de discriminación pues el español no tiene género masculino, lo que quiere decir que el sustantivo “acordeonero” es neutro y aplica para ambos sexos. Podrían dar la opción de inscribirse como acordeonera, sí, pero no hacerlo no constituye una forma de discriminación.

Eso dicho, es innegable que el mundo del vallenato es terriblemente machista. Cuando entrevistan a Cortina en La FM lo primero que le dicen “es la primera vez que hablamos con una acordeonera”, por que sí, la mayoría son hombres. Más tarde Cortina cuenta al aire que su padre quería que su hermano fuera el acordeonista de la familia pero que fue ella quien desde muy niña mostró un sorprendente talento. El mismo abogado Oñate, al explicar su demanda dice que Cortina debió inscribirse como acordeonera porque “ostenta la condición frágil y femenina de mujer”, una declaración más machista que cualquiera que hayan dado las directivas del Festival.

Las canciones vallenatas están llenas de referencias de género violentas; justifican y hasta celebran la infidelidad y el desapego en los hombres mientras desprecian lo mismo en las mujeres que en general siempre aparecen como sujetos pasivos, musas que provocan la canción de amor o despecho. Esto no quiere decir que el vallenato en sí sea machista. Las canciones solamente muestran el mundo alrededor, son síntoma y no causa del machismo del Caribe colombiano. Los machistas somos nosotros, no el vallenato, y poco puede hacer una tutela contra el Festival para cambiarlo.

Lo que sí resulta útil para combatir el machismo en la cultura vallenata es que una mujer como Maribel Cortina participe en el Festival haciendo gala de su pericia con el acordeón. Maribel Cortina, que tocaba con Patricia Teherán cuando ella, contestataria e irreverente cantaba “si primero lo hubiera visto yo, seguramente fuera su mujer”. Es por músicos como Teherán y Cortina que una nueva generación de niñas soñará con estar en el escenario del Festival, para componer, tocar y cantar las historias que las mujeres todavía no han contado desde el vallenato. Tarde o temprano, tendremos diosa coronada.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s