El odio viral tiene sexo

El País, España, 28 de abril de 2016.

Varios diarios relataron hace algunos días la notable respuesta que obtuvo el hashtag #MiPrimerAcoso, en el que una legión de mujeres describen sus propias experiencias en 140 caracteres. La respuesta fue tan masiva como perturbadora. Luego Catalina Ruiz-Navarro, una de las promotoras de la idea original, sintetizó los hallazgos (resumo brevemente).

Primero, los acosadores de estas miles y miles de historias no son “locos”, “raros”, “degenerados”, son los hombres con los que interactuamos todos los días, nuestros amigos, nuestros familiares, nuestros compañeros de clase o del trabajo.

Segundo, el acoso comienza cuando somos pequeñas, pero continúa a lo largo de nuestras vidas. Aprendemos a vivir en constante situación de “autodefensa”, pensando qué me voy a poner, quién me va a ver, por dónde voy a caminar, si me puedo quedar a solas con él.

Tercero: no tenemos que salir de nuestras casas ni de nuestros entornos supuestamente seguros para vivir esto. La “privacidad” es el espacio que solapa el abuso.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s