Si Hope Solo fuera un hombre el vocero estaría diciendo que “los chicos son chicos y dicen esas tonterías”

Columna publicada el 25 de agosto de 2016 en Univisión.

Hope Solo, la portera estrella del equipo de fútbol soccer femenino que representó a Estados Unidos en los Olímpicos de Río 2016, acaba de ser suspendida del equipo durante 6 meses por hacer comentarios displicentes sobre sus contrincantes suecas. Dijo que las suecas eran “unas cobardes” por enfocarse en la defensa en vez de atacar al equipo estadounidense. Sin embargo las suecas ganaron 4-3 en los penaltis. “Está bien ser un cobarde cuando ganas” contestó la entrenadora del equipo sueco, Pia Sundhage, que fue también la entrenadora del equipo estadounidense cuando ganaron medallas de oro en Beijing y Londres.

Uno podría pensar que el castigo a Solo es exagerado, pero también puede argumentarse que se portó como una macha, y que ese tipo de comentarios son faltas éticas que enmugran el nombre del equipo al ir en contra del “espírituo olímpico” y por eso no deben ser permitidos. Personalmente soy partidaria de la segunda. Solo es una jugadora con un temperamento difícil, ha tenido acusaciones por violencia doméstica y la manifestación pública de su miedo por el virus zika, en redes sociales, fue recibida como una velada forma de racismo: para nadie es un secreto que los medios se ensañaron en mostrar cuán peligroso y caótico es un país como Brasil.

El incidente de Solo se hace interesante cuando se compara con el caso del nadador Ryan Lochte. Lochte se fue de fiesta con tres amigotes y se emborrachó. Terminó vandalizando una gasolinería en la madrugada y orinando en la calle. Luego, él y sus amigos se negaron a pagar por los daños. Solo lo hicieron cuando se los pidió el guardia de seguridad, que traía un arma. Acto seguido Lochte inventó que lo habían atracado, que había sido encañonado incluso, y que estaba traumatizado. La policía brasilera demostró que el nadador nunca perdió sus pertenencias, y que, en cambio, había hecho importantes daños a la gasolinera.

A la luz de lo que pasó con Solo uno esperaría un castigo ejemplar. El tipo cometió un crimen, escapó, mintió, y difamó a un país entero aprovechandose del miedo racista que los países europeos y norteamericanos le tienen a Brasil. Fue un macho blanco, y se aprovechó de su privilegio para salirse con la suya. Sin embargo el castigo para Lochte fue: ninguno. El vocero de los Olímpicos de Río, Mario Andrada, dijo que “le dieran chance a estos muchachos”, que “a veces la gente hace cosas de las que se arrepiente después”. “Se divirtieron, cometieron un error, es parte de la vida, y la vida sigue.” concluyó Andrada. Ah sí. La vida sigue. Pero solo si eres la encarnación misma del privilegio.

Nadie cuestionó la primera versión de Lochte precisamente porque es un hombre blanco. Si hubiese sido un negro él habría terminado acusado de ser un atracador. Si hubiese sido una mujer, el mundo estaría preguntando qué traía puesto y diciendo que solo quiere llamar la atención. Hope Solo, por un comentario fuera de lugar (que debe ser sancionado) quedó seis meses suspendida del equipo. Es que no solo rompió las reglas del deporte, rompió las expectativas que acompañan a su género, no hay nada tan poco femenino como insultar o mostrar bravuconería. Si Solo hubiese sido un hombre, quizás el vocero estaría diciendo que “los chicos son chicos” y que dicen esas tonterías “cuando se les calienta la cabeza”.

Es evidente que las reglas no aplican igual para todos. Las historias de Lochte y Solo son ejemplo perfecto de cómo funcionan el privilegio blanco y el privilegio masculino. Vamos, a Ryan Lochte no solo suspendieron, sino que insiste en que está traumatizado. Es más, ya está capitalizando su escándalo, pues hoy anunciaron su participación en el popular reality Dancing with The Stars. Porque cuando eres un hombre blanco y estadounidense, con tus desmanes, en vez de ganarte un castigo, te convierten en una estrella.

One comment

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s