Kim Kardashian

Nalgas de 14 kilates

Columna publicada el 29 de abril de 2017 en Univisión.

Kim Kardashian acaba de volver a romper Internet. Lo ha hecho tantas veces que deberíamos buscar un nuevo término. Esta vez, porque un paparazzi le tomó fotos en Punta Mita México a su gran y reconocido trasero, que en el 2014 protagonizó la portada de la revista Paper. Estas fotos, sin embargo, muestras sus nalgas sin retoques, con celulitis, como suelen ser los culos de ese tamaño.

El culo de Kim Kardashian produce sentimientos encontrados. Al ver las fotos, el la presentadora Sussana Reid en Gran Bretaña celebró  que Kim Kardashian “se mostrara de manera natural” y su compañero de set, Piers Morgan, le contestó “ ¿Qué has logrado por tener celulitis? […] Los defectos no deberían ser celebrados”. En esta conversación se resumen las razones por las cuales el culo de Kim Kardashian es importante.

 

Primero está lo que dice Reid, que la Kardashian “se muestra de manera natural”. Esta frase es clave porque nos dice dos cosas, primero que ella tiene el poder de elegir mostrarse, no la muestra un tercero, ella se muestra, incluso con los paparazzi que pretenden “robarle fotos” sabemos que Kardashian está en completo control de su imagen. El gran problema con las imágenes de los cuerpos de las mujeres es quién decide qué imágenes se publican, quien se lucra de ellas, quién las consume. La respuesta histórica a estas tres preguntas es la misma: hombres. O para ser más precisos, hombres, blancos, heterosexuales. Sin embargo, en el caso de Kim Kardashian, la respuesta es ella. Ella es quien se lucra de estas imágenes y quién está en control de su narrativa. Esto es un poder inusitado para una mujer. Ahora, la cosa sería más revolucionaria si en vez de lucrarse ella solita de un sistema que fetichiza la raza y cosifica a las mujeres, ayudara a destruir ese sistema. Pero aún con esa limitación, cada vez que la gente se pregunta ¿por qué importa tanto el culo de Kim Kardashian? nos obliga a cuestionar ese sistema.

Lo segundo es que Reid dice que Kardashian es “natural”, cuando es evidente que no lo es, Kim Kardashian es una mujer que a diario se produce a sí misma para los lentes, lleva años interviniendo y su cuerpo (sea con maquillaje, cirugías, o gimnasios) para parecerse a un ideal. Parece una cosa rarísima pero en realidad esto es algo que todas las personas hacemos con nuestros cuerpos: nos teñimos el pelo, usamos lentes de contacto, recurrimos a la ortodoncia. Nadie es natural. Pero Reid usa la palabra “natural” porque, como tener un culo grandote suele estar mal visto, las mujeres trabajan muchísimo para cambiarlo u ocultarlo. Kardashian hace lo contrario: lo presume. Así que no es que ella sea natural, es que se niega a disimular una parte de su cuerpo que la sociedad nos exige mantener oculta. Y ahí es donde viene el problema de la raza.

Lo que nos parece bello en realidad tiene en el fondo unas razones políticas. Por ejemplo, nos parece que las narices bellas son pequeñas y respingadas, como las narices de las personas blancas. La industria cosmética vende montones de pelo para que mujeres de todo el mundo alisen su cabello, hasta tenerlo como el de las mujeres blancas. La belleza también depende de hacer ejercicio y de comer bien, algo que en el mundo contemporáneo es un lujo de las clases altas, que son las únicas que tienen el dinero y el tiempo para hacerlo. Y los culos, bueno, se supone que tienen que ser pequeños, duritos y paraditos, como los suelen tener las señoritas ricas blancas. En el espectro de la feura suelen estar las pieles morenas, el pelo rizado, las narices chatas y anchas y los culos grandes. ¿Ven? La mayoría de las veces eso de la belleza es puro racismo y hay una amplia gama de tratamientos de belleza cuya función es blanquearnos.

Cuando en el famoso éxito de Calle 13, Atrévete, una línea dice “aquí toa’ las boricuas saben karate, ellas cocinan con salsa de tomate, mojan el arroz con un poco de aguacate pa’ cosechar nalgas de 14 kilates”, la línea es escandalosa y empoderadora. Escandalosa porque en nuestra sociedad blanca hablar del culo es una cosa tabú. La literatura, el baile y la música afro en cambio, hacen una celebración a esta parte del cuerpo que en este contexto es una forma de resistencia. Es decir “no somos blancos”. Porque a todas estas, cualquier persona de grandes nalgas nos dirá que la cosa es irremediable. Y estas personas pueden pasarse la vida odiando esa parte de su cuerpo por no ajustarse a los estándares de belleza blancos o amarla y celebrarla, decir que es son nalgas de 14 kilates. Estoy seguro que ese verso fue y sigue siendo muy empoderador para muchas mujeres.

Y ya para terminar, un redoble de tambores y torcida de ojos para comentar lo que dijo Piers Morgan, un hombre blanco y europeo hablando qué es y qué no es un defecto en el cuerpo de una mujer de color. ¿Ven la violencia? Durante años los hombres han dictado qué es y qué no es un defecto en nuestros cuerpos. La celulitis por ejemplo parece ser lo peor que te puede pasar, pero la mayoría de las mujeres la tienen y no hace ningún daño a la salud. Sin embargo, como nos han dicho que es un defecto, y eso nos lo han dicho los hombres, por supuesto, hay tipejos como este que que hasta la asocian con una falta moral.

Si el trasero de Kim Kardashian tiene poder es porque nosotros, con nuestros prejuicios, se lo damos. Nos escandaliza que una mujer sea dueña de su cuerpo. Nos ofende que esa mujer celebre un rasgo de su cuerpo que suele ser discriminado. Y ella, como hizo con el video de sexo que se filtró sin su consentimiento, le da la vuelta a nuestro racismo y nuestro machismo y se lucra de ellos. Por eso le contestó a Piers Morgan: “Preguntas que qué hago. Estoy aquí sentada en la playa con mi cuerpo defectuoso”.

 

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¿Por qué aunque Taylor y Kim nos mienten desde hace rato aún les creemos?

Columna publicada en Univisión el 22 de julio de 2016.

El domingo comenzó un capítulo épico de una larga pelea entre dos reinas del entretenimiento estadounidense.

La cosa se remonta a que años atrás, cuando Taylor Swift se ganó un VMA en el 2009 y Kanye West se montó al escenario y le quitó el micrófono para anunciar que a él le parecía que debía ganar Beyoncé. A pesar de eso fue Swift quien le entregó el reconocimiento a una vida de trabajo a West en los VMA del 2015, y en esa ocasión Swift, West, y su ahora esposa, Kim Kardashian, se tomaron fotos felices.

Todo tranquilo hasta que West sacó en febrero un videoclip para la canción Famous en donde dijo: “Quizás Taylor y yo todavía podemos tener sexo, yo hice a esa perra (bitch) famosa”. El video, mostraba a varias celebridades con dobles de sus cuerpos desnudos, Taylor Swift incluida.

A Swift no le gustó nada. Se ofendió por la canción y por el video y sacó un comunicado de prensa rechazando ambos. Entonces West dijo en su cuenta de Twitter que Swift se estaba haciendo la víctima pues ella había aprobado la canción. Luego, cuando Swift recibió el Grammy por Álbum del Año, dijo, en sus palabras de aceptación y como consejo a otras mujeres, que no dejaran que nadie tomara el crédito por sus logros.

Pero en su programa del domingo, Kim Kardashian retomó el tema y comentó que Swift se estaba haciendo la víctima. Kardashian publicó el video de la conversación completa en Snapchat, en donde Swift no solo aprueba la canción, también deja ver cómo piensa y maquina las movidas que construyen su imagen. Es decir, Swift “mintió y además, es una manipuladora”.

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Las selfies de Kim Kardashian están a años luz de las fotos de las revistas masculinas

Columna publicada el 8 de abril de 2016 en Univisión.

A comienzos de marzo, precisamente en el Día Internacional de la Mujer, Kim Kardashian publicó en su Instagram una selfie suya desnuda frente al espejo con la leyenda “Como cuando uno no tiene qué ponerse LOL”. Y otra vez, la modelo y empresaria “rompió Internet”.

Algunas artistas como Bette Middler y Chloë Grace Moretz la criticaron por publicar esa foto, ese día: “Espero que te des cuenta de lo importante que es mostrarle metas a las jóvenes, enseñarles que tenemos mucho más que ofrecer que…” [un cuerpo desnudo]. Le dijeron desde gorda hasta “ávida de atención” (attention seeker) y bueno, ya saben cómo se castiga a las mujeres que “quieren llamar la atención”.

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